Después de la grata sorpresa que me ha producido el torrente de comentarios provocados por la puesta en marcha de mi blog, quiero empezar mi segundo post pidiendo disculpas por no haber contestado todo lo rápido que me hubiera gustado.
Precisamente, esta circunstancia se debe, en parte, a que he sido madre recientemente y la conciliación de la vida familiar con la vida laboral la tengo más presente que nunca, pero no quiero personalizar el post en esta situación y en mi caso concreto, sino hacer una llamada de atención para las miles de mujeres anónimas cuya jornada de trabajo nunca acaba.
Leer el resto de la entrada »
